Frases de rabia

Tiene algo de físico: el calor en la cara, la voz que sube, las ganas de dar un portazo. Casi siempre llega detrás de otra cosa, una mentira descubierta, un trato injusto o una decepción que no viste venir.
Aquí tienes frases de rabia para desahogarte, de escritores, poetas y cantautores que la conocieron bien. Hay frases de impotencia, de odio, alguna que sirve de indirecta y otras cortas para cuando solo quieres soltarlo en una línea.
Frases de rabia de quienes la sintieron de verdad
Lo curioso es que casi ninguna habla solo de enfado. García Márquez descubre miedo debajo; Pamuk, tristeza; Giesbert, unas lágrimas que los demás confundían con pena. Y Audre Lorde la convierte en un árbol con demasiadas raíces.
- «Ella interponía siempre una barrera de rabia para que no se le notara el miedo. Y en ese caso, el más terrible de todos, que era el miedo de quedarse sin él.» — Gabriel García Márquez
- «Tiene tantas raíces el árbol de la rabia que a veces las ramas se quiebran antes de dar frutos.» — Audre Lorde (Who Said It Was Simple, 1973)
- «La tristeza, para todos aquellos que, como yo, han perdido el rumbo en la vida, se manifiesta como una rabia que pretende pasar por inteligencia.» — Orhan Pamuk
- «Estoy seguro de que solidarizaba. Sobre todo cuando yo lloraba. No sabía que mis lágrimas eran de rabia, no de pena.» — Franz-Olivier Giesbert
- «Además, la rabia puede calentarte por la noche, y el orgullo herido puede alentar a un hombre a hacer cosas maravillosas.» — Patrick Rothfuss (El nombre del viento, 2007)
- «Puedes crecer con mucha rabia, pero lo que es importante es como te educas, como expulses esa rabia, como se aplicará después en tu vida.» — Billie Joe Armstrong
- «Le tengo rabia al silencio por todo lo que perdí. Que no se quede callado quien quiera vivir feliz.» — Atahualpa Yupanqui (Le tengo rabia al silencio, 1957)
Imágenes con frases de rabia y desahogo



Frases de rabia e impotencia para desahogarte
Lo peor es cuando el cabreo no tiene a dónde ir: cuando lo que te ha hecho daño no depende de ti. Benedetti pedía no perderlo del todo, porque también sirve para no rendirse. Keillor y Séneca avisan de lo que pasa si te lo quedas dentro demasiado tiempo, y Silvio Pellico, que pasó diez años en una cárcel austriaca, pedía aun así no aborrecer a nadie.
- «que el dolor no me apague la rabia, que la alegría no desarme mi amor.» — Mario Benedetti
- «Un hombre no puede comer ira para desayunar, dormir con ella por la noche y no sufrir daño en su alma.» — Garrison Keillor
- «La rabia, si no es restringida, es frecuentemente más dolorosa para nosotros que la lesión que la provoca.» — Séneca
- «Si quieres ser justo, a nadie aborrezcas; la justicia de los que odian es la rabia de los fariseos.» — Silvio Pellico (De los deberes del hombre, 1834)
Más frases para los días difíciles
Cuando el arrebato baja, muchas veces queda tristeza o ganas de pensar con calma. Aquí tienes por dónde seguir.
Frases cortas de rabia y enojo, también como indirectas
Seis para un estado o un mensaje, cuando no te apetece explicar nada y prefieres que lo entienda quien tiene que entenderlo. La de Franklin la publicó en su almanaque de 1734, entre consejos para el campo y el tiempo.
- «Lo que comienza con la rabia termina en la vergüenza.» — Benjamin Franklin (Almanaque del pobre Richard, 1734)
- «Cuánto más graves son las consecuencias de la rabia que sus causas.» — Marco Aurelio (Meditaciones, siglo II)
- «El parte metereológico de hoy anuncia furia parcial con arranques ocasionales de rabia.» — Chuck Palahniuk
- «Apagaste mi furia para hacerla tristeza, pero mi furia fue primero tristeza.» — Juan Gelman
- «Las personas enfadadas son aquellas que más miedo tienen.» — Robert Anthony
- «Así estamos, consternados, rabiosos, aunque esta muerte sea uno de los absurdos previsibles.» — Mario Benedetti (Consternados, rabiosos, 1967)
Dos frases sobre el enfado que llevan otra firma
«Habla cuando estés enojado y harás el mejor discurso del que jamás te arrepentirás» suele aparecer firmada por Ambrose Bierce o por Laurence J. Peter. La primera versión documentada es de Groucho Marx, en una columna sobre televisión de 1954.
«Siempre tendremos razones para estar enfadados, pero rara vez serán buenas» se atribuye a Benjamin Franklin, que la recogió en su almanaque. Antes la había escrito George Savile, marqués de Halifax, en su ensayo «Of Anger», publicado en 1750.
Preguntas que te puedes estar haciendo
¿Es malo enfadarse tanto?
No. Es una reacción normal cuando algo te parece injusto o te hace daño. El problema llega cuando se convierte en la forma habitual de responder o cuando la descargas sobre quien no tiene la culpa. Si lo que sientes ya es algo más duradero, en estas frases de odio está la otra cara.
¿En qué se diferencia de la impotencia o del enfado?
El enfado es más ligero y se pasa antes. Esto otro es más intenso y suele mezclarse con la impotencia cuando no puedes cambiar lo que la provocó.
Qué hacer cuando te sube el cabreo
Muévete antes de hablar: andar, subir escaleras, apretar algo con las manos. Escribir lo que dirías y no mandarlo también ayuda. En Aleix Psicología tienen una guía sobre cómo gestionar la rabia con ideas para el día a día.
Y si no se va y te está pesando demasiado, cuéntaselo a alguien de confianza o a un profesional. Decirlo en voz alta ya le quita fuerza.
Un poema de 1973 y un almanaque de granjeros
1«Tiene tantas raíces el árbol de la rabia que a veces las ramas se quiebran antes de dar frutos.» — Audre Lorde. Primeros versos de un poema contra el racismo que encontraba dentro del propio movimiento feminista.
2«Lo que comienza con la rabia termina en la vergüenza.» — Benjamin Franklin. ¿Un consejo moral entre previsiones del tiempo? Así eran las máximas que Franklin firmaba como el pobre Richard.



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