Frases de misericordia

José María Morelos fue fusilado en diciembre de 1815. Sus últimas palabras no fueron una defensa, sino una petición de clemencia para lo que hubiera hecho mal.
De eso van estas frases de misericordia: del perdón a quien ha fallado, de la clemencia del que tiene el poder de castigar y de lo que siente quien sabe que no la merece. Hay textos religiosos y otros sin nada de sermón.
Frases de misericordia y perdón para quien ha fallado
La palabra viene del latín: miser, desdichado, y cor, corazón. Los cristianos la aplican sobre todo al que ha hecho algo mal. La Carta de Santiago lo plantea casi como un trato: al juzgar a otros, te preparas tu propio juicio.
San Agustín escribió sus Confesiones contando sus propios errores de juventud. Por eso le salía natural hablar de alegrarse por el que vuelve.
- «Porque el que no practica la misericordia tendrá su juicio sin piedad. La misericordia triunfa sobre el juicio.» — Santiago (Carta de Santiago 2,13)
- «Justicia sin misericordia es crueldad y misericordia sin justicia genera disolución.» — Tomás de Aquino (Comentario al Evangelio de san Mateo)
- «Padre misericordioso, te gozas más de un penitente que de noventa y nueve justos que no tienen necesidad de penitencia.» — San Agustín (Confesiones, c. 400)
- «Dios detesta las faltas, porque son faltas. Pero, por otra parte, ama, en cierto sentido, las faltas en cuanto le dan ocasión a Él de mostrar su misericordia y a nosotros de permanecer humildes y de comprender también y compadecer las faltas del prójimo.» — Juan Pablo I
- «Dios es un Dios que perdona porque ama a sus criaturas; pero el perdón sólo puede penetrar, sólo puede ser efectivo, en quien a su vez perdona.» — Papa Benedicto XVI
- «La Iglesia tiene que ser el lugar de la misericordia gratuita, donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir según la vida buena del Evangelio.» — Papa Francisco (Evangelii gaudium, 2013)
Imágenes con frases bonitas de misericordia



Frases cortas de misericordia para una tarjeta o un mensaje
La bienaventuranza del Sermón de la Montaña cabe en una línea. En el islam, el Corán abre casi todas sus suras llamando a Dios «el Clemente, el Misericordioso».
Antonio Gamoneda, premio Cervantes en 2006, le da la vuelta: lo contrario de la misericordia no es el odio, sino que todo te dé igual.
- «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.» — Jesús de Nazaret (Evangelio de Mateo 5,7)
- «La misericordia va más allá de la justicia.» — Geoffrey Chaucer
- «Dios es misericordioso con aquellos que muestran misericordia hacia los demás.» — Mahoma
- «Dar a sentir lo hermoso es obra de misericordia.» — José Enrique Rodó
- «La indiferencia está en mi alma. Es la vejez de la misericordia.» — Antonio Gamoneda
- «Nada promueve tanto el miedo como la ignorancia de la misericordia.» — Max Lucado
¿Qué diferencia hay entre justicia y misericordia?
La justicia da a cada uno lo que le corresponde. La misericordia rebaja la pena o la perdona, y solo puede hacerlo quien tiene poder para castigar. Tomás de Aquino la ve propia del superior; John Gay, de los valientes.
¿Y no es eso ser blando? No, si la falta se reconoce. Leonardo Padura, el novelista cubano, apunta a lo que suele pasar en la práctica: castigar gusta más que comprender.
- «En sí misma la misericordia es la más grande de las virtudes, ya que a ella pertenece volcarse en otros y, más aún, socorrer sus carencias. Esto es peculiar del superior, y por eso se tiene como propio de Dios tener misericordia, en la cual resplandece su omnipotencia de modo máximo.» — Tomás de Aquino (Suma teológica)
- «Los cobardes son crueles, el amor y la misericordia sólo acompañan al valiente.» — John Gay
- «La historia nos enseña que los hombres disfrutan más castigando que aceptando, hiriendo que aliviando los dolores de los otros, acusando que comprendiendo, y más si tienen algún poder. Pero Dios es otra cosa: él encarna la misericordia.» — Leonardo Padura
Frases de misericordia para pedir perdón cuando el que ha fallado eres tú
Pedirla cuesta más que darla. Wilm Hosenfeld, oficial alemán en la Varsovia ocupada, escribió en su diario lo que veía hacer a su propio ejército, y ayudó a esconderse al pianista Władysław Szpilman. Murió preso en un campo soviético en 1952.
Miguel Delibes pone la idea en El hereje, su novela sobre los protestantes de Valladolid en el siglo XVI. Y Jorge Bergoglio, el papa Francisco, insistía en que ese perdón no se agota.
- «Señor, si he obrado bien, tú lo sabes; y si mal, yo me acojo a tu infinita misericordia.» — José María Morelos
- «Con este horrendo asesinato de los judíos hemos perdido la guerra. Hemos traído una vergüenza imborrable sobre nuestras cabezas, una maldición que no se puede disipar. No merecemos misericordia, todos somos culpables, colectivamente.» — Wilm Hosenfeld (diario, 1943)
- «Al aceptar que no hay purgatorio, reconocemos haber recibido de Cristo la mayor misericordia.» — Miguel Delibes
- «Lo que más me impresiona de Jesús es su ternura, su misericordia. Jesús perdona siempre, te está esperando para perdonarte, para volverte a ubicar. Jesús no se cansa de perdonar. Si nosotros nos apartamos mucho de Jesús se nos va endureciendo el corazón.» — Jorge Bergoglio
La misericordia sin religión: en el trato de cada día
No hace falta creer para practicarla. Nelson Mandela pasó 27 años preso y, al salir, negoció con quienes lo habían encerrado. Unamuno la entendía de otra forma: a veces lo misericordioso es despertar a alguien, no consolarlo.
- «Siempre he sabido que en el fondo del corazón de todos los seres humanos hay misericordia y generosidad. Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, su procedencia o su religión. El odio se aprende, y si es posible aprender a odiar, es posible aprender a amar.» — Nelson Mandela (El largo camino hacia la libertad, 1994)
- «Es obra de misericordia suprema despertar al dormido y sacudir al parado, y es obra de suprema piedad religiosa buscar la verdad en todo y descubrir dondequiera el dolo, la necedad y la inepcia.» — Miguel de Unamuno (Mi religión, 1907)
- «Misericordia es una de esas palabras que hay que tratar con guantes de seda y sólo cuando no hay otra capaz de expresar lo que sientes.» — Peter Hoeg
Más frases para pensar en lo que vale la pena
Dos colecciones grandes para seguir leyendo.
Dudas que suelen aparecer con esta palabra
¿Es lo mismo misericordia que compasión?
Se parecen, pero no son iguales. La compasión se siente ante quien sufre; la misericordia se ejerce también con quien ha hecho daño. Si buscas lo primero, tienes estas frases de compasión.
¿Perdonar significa olvidar lo que pasó?
No. Perdonar es renunciar a devolver el daño, no hacer como si no hubiera pasado. Para ese paso concreto hay más frases de perdón, y si lo que te interesa es la ayuda práctica al que lo necesita, mira estas frases sobre la caridad.
Una segunda oportunidad cuesta menos de lo que parece
Catholic.net explica en un artículo sobre la misericordia su sentido religioso.
La próxima vez que alguien te pida perdón de verdad, no le hagas pagar el error dos veces: escúchale, dile qué te dolió y deja que lo arregle.
Un fusilado, un oficial y un jardín de Milán
1«Señor, si he obrado bien, tú lo sabes; y si mal, yo me acojo a tu infinita misericordia.» — José María Morelos. Se le atribuyen como últimas palabras antes de ser fusilado en San Cristóbal Ecatepec, en diciembre de 1815.
2«Con este horrendo asesinato de los judíos hemos perdido la guerra. Hemos traído una vergüenza imborrable sobre nuestras cabezas, una maldición que no se puede disipar. No merecemos misericordia, todos somos culpables, colectivamente.» — Wilm Hosenfeld. El oficial que ayudó a sobrevivir a Szpilman, cuya historia contó Polanski en El pianista (2002).
3«Padre misericordioso, te gozas más de un penitente que de noventa y nueve justos que no tienen necesidad de penitencia.» — San Agustín. Está en el libro VIII de las Confesiones, el de su conversión en un jardín de Milán.



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