Frases de desaliento

Un suspenso en el práctico del carné. Un correo que empieza por «lamentamos comunicarte». Un no después de tres entrevistas. Las ganas de seguir intentándolo se van casi siempre así: de golpe y justo después de algo que salió mal.
Estas frases de desaliento son para ese rato. Las firman un poeta en plena guerra, un monje budista del siglo VIII, el autor de Drácula o Almudena Grandes, y ninguna te pide sonreír por obligación. Primero, reconocer el bajón; volver a intentarlo, después.
Frases de desaliento para el día después de un no
Miguel Hernández escribió la primera con la Guerra Civil en marcha. Shantideva contesta con una pregunta doble que lleva trece siglos funcionando.
Samuel Smiles, el escocés que se hizo famoso con Self-Help, habla de voluntad sin adornos en El carácter, de 1871. El predicador inglés Robert South y Og Mandino, autor de El vendedor más grande del mundo, coinciden: una derrota también deja algo.
- «Quien se para a llorar, quien se lamenta contra la piedra hostil del desaliento, quien se pone a otra cosa que no sea el combate, no será un vencedor, será un vencido lento.» — Miguel Hernández (Viento del pueblo, 1937)
- «Si hay remedio, ¿de qué sirve el desaliento? Y si no hay remedio, ¿de qué sirve el desaliento?» — Shantideva (Bodhicharyavatara, siglo VIII)
- «Una voluntad enérgica es el alma de todos los caracteres. Donde ella se encuentra hay vida; donde ella no existe, únicamente hay debilidad, impotencia y desaliento.» — Samuel Smiles (El carácter, 1871)
- «La derrota no debería ser una fuente de desánimo, sino más bien un fresco estímulo.» — Robert South
- «Cada derrota, cada pérdida, contiene su propia semilla, su propia lección para mejorar el rendimiento en la próxima ocasión.» — Og Mandino
Imágenes con frases de desaliento





Desánimo emocional después de un suspenso o un despido
Tras un golpe así, lo primero que sale es buscar culpables: el examinador, el jefe. Pérez-Reverte pone esa tentación en boca de un personaje.
William James, filósofo y hermano del novelista Henry James, proponía empezar por aceptar lo ocurrido. Maslow, el psicólogo de la pirámide de las necesidades, desconfiaba del optimismo de pega.
- «La aceptación de lo que ha ocurrido es el primer paso para superar las consecuencias de cualquier desgracia.» — William James
- «Ni en el siglo dieciocho ni ahora —continuó al cabo de un momento— acepta nadie que su fracaso se deba a falta de talento, sino que ve injusticias, conspiraciones y desdenes por todas partes…» — Arturo Pérez-Reverte
- «El falso optimismo tarde o temprano significa desilusión, odio y desesperanza.» — Abraham Maslow
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Si te apetece seguir, estas dos colecciones van en la misma línea: frases que acompañan sin dar lecciones.
Frases cortas de desaliento para releer antes de otro intento
Caben en un pósit en la nevera. Jean Paul, novelista alemán que firmaba así por admiración a Rousseau, dejó la más dura; Bram Stoker metió la suya en Drácula.
Alejandro Dolina, escritor y locutor argentino, exagera a propósito. Beverly Sills, soprano de la Ópera de Nueva York, pone la nota práctica.
- «El desaliento es el suicidio del corazón.» — Jean Paul
- «El carácter inevitable de la derrota sólo desalienta a los cobardes.» — Alejandro Dolina
- «Aprendemos de los fracasos; no de los éxitos.» — Bram Stoker (Drácula, 1897)
- «Puede que te disguste fallar, pero estás condenado si no lo intentas.» — Beverly Sills
¿Cómo se vuelve a intentar algo que salió mal?
Casi siempre, con un paso más pequeño que el primero: repetir el examen, mandar otro currículum, volver a llamar. Catherine Pulsifer lo compara con aprender a andar.
Nido Qubein, que emigró de joven de Líbano a Estados Unidos y acabó presidiendo una universidad, habla de puntos de partida.
- «No te desanimes si tus planes no triunfan al primer intento. Nadie aprende a andar en el primer paso.» — Catherine Pulsifer
- «El éxito es en gran parte seguir adelante cuando otros lo han dejado.» — William Feather
- «Tus circunstancias presentes no determinan a dónde puedes ir; se limitan a determinar dónde empiezas.» — Nido Qubein
Frases de desaliento y tristeza que no te obligan a sonreír
A veces el golpe no da rabia: da pena, sin más. Malcolm X pensaba que esa pena podía acabar cambiando las cosas.
Carmen Martín Gaite, Premio Nadal con Entre visillos, propone dejar pasar lo triste sin que te ahogue. Almudena Grandes prefiere la sonrisa a la rabia.
- «Normalmente cuando las personas están tristes, no hacen nada. Se limitan a llorar. Pero cuando su tristeza se convierte en indignación, son capaces de hacer cambiar las cosas.» — Malcolm X (discurso en Harlem, 1964)
- «Cuando suceden las cosas sólo puedes vivirlas; si son alegres, procurando abrir los poros para que entren lo más posible; las tristes, sacando la cabeza para que ese trocito de ahí arriba no se te ahogue.» — Carmen Martín Gaite
- «La alegría es un arma superior al odio, y las sonrisas más útiles y feroces que los gestos de rabia y desaliento.» — Almudena Grandes
Dos frases para levantarse que llevan otra firma
«Ríe y el mundo reirá contigo; llora y llorarás solo» circula a menudo con la firma de Charles Chaplin. Son los primeros versos de «Solitude», un poema que la estadounidense Ella Wheeler Wilcox publicó en 1883, cuando Chaplin aún no había nacido.
«Nuestra mayor gloria no está en no caer nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos» se presenta casi siempre como de Confucio. La escribió el irlandés Oliver Goldsmith en El ciudadano del mundo, una serie de cartas publicada entre 1760 y 1762.
Lo que suele preguntarse tras un mal golpe
¿Es lo mismo desaliento que desánimo?
Se parecen mucho. El primero suele tener un motivo concreto y reciente; el desánimo dura más y no siempre sabes de dónde viene. Para lo segundo tienes estas frases de desánimo.
¿Y si las ganas no vuelven?
Date tiempo, pero no lo cargues tú solo: cuando pesa demasiado, hablarlo con alguien de confianza o con un profesional ayuda.
Si queda una sensación de hueco, quizá te sirvan estas frases de vacío; si es cansancio de lo de siempre, las de hastío.
Otro intento, cuando toque
Ese bajón tiene una cosa buena: avisa de que aquello te importaba. Nadie se hunde por un examen que le daba igual.
Saber de dónde viene ayuda a medirlo: en Psicología y Mente repasan las causas del desánimo profundo.
La próxima vez que algo salga mal, apunta qué harías distinto antes de decidir si repites. Una semana después, ese papel se lee con otros ojos.
Un poeta en guerra, un cazador de vampiros y un manual de 1871
1«Quien se para a llorar, quien se lamenta contra la piedra hostil del desaliento, quien se pone a otra cosa que no sea el combate, no será un vencedor, será un vencido lento.» — Miguel Hernández. Publicada en Viento del pueblo en 1937; Hernández murió preso en Alicante cinco años después.
2«Aprendemos de los fracasos; no de los éxitos.» — Bram Stoker. Van Helsing se la dice al doctor Seward en Drácula cuando le pide que apunte también sus dudas.
3«Una voluntad enérgica es el alma de todos los caracteres. Donde ella se encuentra hay vida; donde ella no existe, únicamente hay debilidad, impotencia y desaliento.» — Samuel Smiles. Abre el primer capítulo de El carácter, el libro que Smiles publicó en 1871.



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