Sientes un nudo en el estómago, te sudan las manos o el pecho te aprieta como si llevaras un abrigo de plomo. Lo llamas intuición, pero es tu cuerpo gritándote lo que tu cabeza todavía se niega a procesar. Las sensaciones físicas no caen del cielo ni son un adorno romántico para escribir poemas; son datos puros y duros. Es tu cuerpo avisándote de quién te hace daño y de dónde tienes que salir cuanto antes.
Aprender a escucharlo te ahorra muchísimos disgustos. Ignorar la tensión de la mandíbula o el pulso acelerado solo consigue que el golpe te dé de lleno cuando ya es tarde. Aquí tienes frases para entender lo que sientes y dejar de pelearte con ello.
Las frases que mejor explican lo que sientes
A veces el cuerpo se entera antes que tú de lo que te pasa. El truco está en no salir huyendo cuando se te corta la respiración.
- «La ira, el resentimiento y los celos no cambia el corazón de los otros sólo cambia el tuyo.» — Shannon L. Alder
- «La verdadera compasión no sólo significa sentir el dolor del otro, sino también de actuar para aliviarlo.» — Daniel Goleman
- «La única manera de cambiar la mente de alguien es conectar con ella a través del corazón.» — Rasheed Ogunlaru
- «Los investigadores han encontrado que incluso más que el cociente intelectual, la conciencia emocional y habilidades para controlar sentimientos, determinarán nuestro éxito y felicidad en todos los ámbitos de la vida.» — John Gottman
- «Nuestra habilidad para adaptarnos es increíble. Nuestra capacidad de cambiar es espectacular.» — Liza Lutz
- «Plantamos semillas que florecen en nuestras vidas, por tanto, elimina las del odio, avaricia, envidia y duda.» — Dorothy Day
- «El verdadero desafío es demostrar que la Inteligencia Emocional importa más que parámetros psicológicos que han sido medidos durante décadas como la personalidad o el coeficiente intelectual.» — Peter Salovey
- «Anoche perdí el mundo y gané el universo.» — C. JoyBell C
- «Usa el dolor como una piedra en tu camino, no como una zona para acampar.» — Alan Cohen
- «El carácter construye una vida independientemente de lo oscura que sea y las pocas luces que vengan de las estrellas.» — James Hillman
- «No me importa lo que me digas a mí. Me importa lo que compartes conmigo.» — Santosh Kalwar
- «La educación emocional es la habilidad de escuchar casi cualquier cosa sin perder tus estribos y tu autoestima.» — Robert Frost
- «Cada emoción tiene su lugar, pero no debe interferir con la acción adecuada.» — Susan Oakey-Baker
- «¿Qué es el orgullo? Un cohete que emula a las estrellas.» — William Wordsworth
- «La gente reacciona de forma predictiva, especialmente cuando no tienen tiempo de pensar.» — Keith Ablow
Frases de emociones para los días que se hacen cuesta arriba
Hay mañanas en las que hasta atarte los zapatos cuesta un mundo. No estás roto: seguramente llevas horas ignorando algo que te preocupa. Ponerle nombre a lo que sientes es el primer paso para volver a pisar tierra firme.
- «¿Tu mente recuerda lo malo, lo difícil, lo negativo? Recuérdale tú a ella tu grandeza, tu inmensidad, tu pasión, tu fortaleza.» — Luis Galindo
- «El mundo nos rompe a todos, y después, muchos son fuertes en los lugares rotos.» — Ernest Hemingway
- «Somos peligrosos cuando no somos conscientes de nuestra responsabilidad de cómo nos comportamos, pensamos y sentimos.» — Marshall B. Rosenberg
- «Cuando escuchas con empatía a otra persona, le das a esa persona aire psicológico.» — Stephen R. Covey
- «Cada hombre es una criatura del tiempo en el que vive.» — Voltaire
- «Ser rechazado no es el final de tu vida, es un medio para un nuevo fin en tu vida. Y eso es tu destino.» — Adetokunbo O. Adeoye
- «Vive la vida plena de la mente, exaltado por nuevas ideas, intoxicado por el romance de lo inusual.» — Ernest Hemingway
- «No tengas miedo de tus miedos. No están ahí para asustar. Están ahí para hacerte saber que algo vale la pena.» — C. JoyBell C
Frases cortas para ponerle nombre a lo que sientes
A veces no hace falta un discurso: basta una frase corta que te devuelva el aire. Guárdate estas para los momentos en los que se te cierra la garganta y sobran las explicaciones.
- «Dejar ir…es dejar llegar.» — Luis Galindo
- «La excelencia no es una habilidad, es una actitud.» — Ralph Marston
- «La gente feliz produce. La gente aburrida consume.» — Stephen Richards
- «Olvidamos muy fácilmente lo que nos provoca dolor.» — Graham Green
- «Las cosas que amamos nos dicen quiénes somos.» — Tomás de Aquino
- «Conocerse a sí mismo es el principio de toda sabiduría.» — Aristóteles
¿Por qué el cuerpo reacciona antes de que tú te des cuenta?
¿Te suena ese pinchazo frío en la nuca al entrar en un sitio nuevo? Es tu instinto fijándose en detalles que tú todavía no has visto. Aprender a confiar en ese escalofrío en vez de silenciarlo te evita la mitad de los tropiezos.
- «No olvidemos que las pequeñas emociones son los grandes capitanes de nuestras vidas y las obedecemos sin darnos cuenta.» — Vincent Van Gogh
- «Eso es lo que pasa con las lecciones, siempre se aprende de ellas, aun cuando no se quiera.» — Cecelia Ahern
- «El valor es el más importante de todas las virtudes, porque sin valor, no se puede practicar cualquier otra virtud consistente.» — Maya Angelou
- «De cara al éxito, la actitud es tan importante como la habilidad.» — Walter Scott
- «La inteligencia emocional es una forma de reconocer, entender y elegir cómo pensamos, sentimos y actuamos. Forma nuestras interacciones con otras personas y nuestro propio entendimiento.» — J. Freedman
- «Cambia tu atención y cambiarás tus emociones. Cambia tu emoción y tu atención cambiará de lugar.» — Frederick Dodson
- «Hay que ser muy valiente para pedir ayuda, ¿Sabes? Pero hay que ser todavía más valiente para aceptarla.» — Almudena Grandes
- «El cambio ocurre en la sala de calderas de nuestras emociones, así que averigua cómo encender sus fuegos.» — Jeff Dewar
- «Las emociones pueden dejarte en el camino o dejarte sobre el camino.» — Mavis Mazhura
El alivio de no mentirte a ti mismo
Tragarte las cosas y fingir que todo va bien cansa muchísimo, y acaba pasándote factura en el cuello y la espalda. Cuando por fin dices en voz alta que algo te duele o te enfada, notas el alivio casi al momento.
- «El mejor índice de carácter de una persona es la forma en que trata a las personas que no le pueden hacer ningún bien, y la forma en que trata a la gente que no puede defenderse.» — Abigail Van Buren
- «Las mentes son como las flores, sólo se abren cuando es el momento adecuado.» — Stephen Richards
- «La emoción que puede romper tu corazón es a veces la misma que lo sana.» — Nicholas Sparks
- «Siempre se admira aquello que en realidad no se entiende.» — Blaise Pascal
- «Tu intelecto puede confundirse, pero tus emociones nunca te mentirán.» — Roger Ebert
- «Sé consciente de que en este momento estás creando. Estás creando tu próximo momento basado en lo que sientes y piensas. Eso es lo que es real.» — Doc Childre
- «Son nuestras emociones e imperfecciones las que nos hacen humanos.» — Clyde DeSouza
- «El conocimiento habla, pero la sabiduría escucha.» — Jimi Hendrix
- «Había sido demasiado amor, tanto como el que yo podía dar, más del que me convenía. Fue demasiado amor. Y luego, nada.» — Almudena Grandes
Dudas habituales sobre las emociones
¿Cómo diferencio un instinto real de un miedo exagerado?
Fíjate en cómo lo notas en el cuerpo. El miedo exagerado suele llegar con mucho ruido en la cabeza y un ahogo repentino en la boca del estómago. Si notas que la situación te supera, leer un par de frases de pánico bien tiradas puede ayudarte a rebajar el ahogo y ver si el peligro es real o una invención de tu cabeza.
¿Por qué es tan agotador guardarse un cabreo en silencio?
Porque apretar los dientes y tragarte la tensión te exige tensar a la fuerza músculos que deberían estar en reposo. Acumular esa tensión día tras día te deja sin energía para lo verdaderamente importante. A veces, dar un golpe en la mesa o validar esa furia con frases de furia directas es justo la bocanada de aire que necesitas para destensar la cuerda.
Para terminar: hazle caso a tu cuerpo
Las emociones básicas son respuestas instintivas ineludibles que garantizan tu supervivencia diaria, y van a seguir haciendo su trabajo aunque intentes mirar hacia otro lado. Ocultar lo que sientes es tan inútil como intentar frenar la lluvia tapándote la cara con las manos; tu cuerpo va a seguir reaccionando, sudando y tensándose frente a lo que importa.
La próxima vez que notes el estómago revuelto o las manos frías justo antes de tomar una decisión que te da vértigo, hazte un favor y préstales atención. Deja de tratar tus latidos acelerados como si fueran una molestia y empieza a usarlos como la mejor pista que tienes cuando no sabes qué hacer. ¿A ti cuál es la sensación física que más te cuesta reconocer en voz alta?











