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Frases de café

Rubén Yagüe
Rubén Yagüe
Yo he medido mi vida en cucharitas de café, de T. S. Eliot, con una cuchara vertiendo café en un reloj de arena

T. S. Eliot tenía poco más de veinte años cuando escribió el poema en el que un hombre confiesa haber medido su vida a cucharadas. La imagen sigue funcionando porque casi todos llevamos esa cuenta: la taza de antes de salir, la de media mañana, la de la sobremesa.

Aquí van frases con autor y, cuando se conoce, con su obra: novelistas de terraza, humoristas que no arrancan sin la primera taza y citas cortas para la foto del desayuno.

Las mejores frases de café, con su autor y su libro

Primero, las que aguantan una segunda lectura. Casi todas vienen de libros: un poema de 1915, un ensayo japonés sobre el té y un tratado de Balzac sobre los excitantes.

  1. «He medido mi vida con cucharas de café.» — T. S. Eliot (La canción de amor de J. Alfred Prufrock, 1915)
  2. «El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café, de la inocencia sonriente del cacao.» — Okakura Kakuzō (El libro del té, 1906)
  3. «La buena comunicación es tan estimulante como un café negro, y es igual de difícil dormir después de esta.» — Anne Morrow Lindbergh (Regalo del mar, 1955)
  4. «El café es una forma de robar el tiempo, que por derecho, le pertenece a tu yo más viejo.» — Terry Pratchett (¡Zas!, 2005)
  5. «Este café cae en tu estómago, y de inmediato se genera una conmoción. Las ideas se comienzan a mover como los batallones de la Gran Armada en el campo de batalla, y la batalla comienza.» — Honoré de Balzac (Tratado de los excitantes modernos, 1839)
  6. «Se apuró a terminar el tercer café y en seguida miró el reloj. Hay una especie de reflejo automático en eso de hablar de la muerte y mirar en seguida el reloj.» — Mario Benedetti

Frases de café para empezar la mañana

La primera taza tiene algo de ceremonia, aunque se tome de pie en la cocina. Manuel Vicent, columnista de El País durante décadas, la usa para defenderse de las noticias. Lionel Shriver sospecha que prepararla es, en parte, una excusa para tener las manos ocupadas.

  1. «Mi lucha por la existencia consiste en que a la hora del desayuno sea mucho más importante el aroma del café que las catástrofes que leo en el periódico abierto junto a las tostadas.» — Manuel Vicent
  2. «Se preguntó si desde siempre habría preparado café cada mañana no por la bebida en sí, sino para tener algo que hacer.» — Lionel Shriver
  3. «El café de la mañana tiene una euforia que el efecto del té de la tarde o la noche no es capaz de producir.» — Oliver Wendell Holmes Sr. (Over the Teacups, 1891)
  4. «Queremos hacer muchas cosas; no estamos en buena forma. No dormimos bien. Estamos un poco deprimidos. El café resuelve todos esos problemas en una encantadora taza pequeña.» — Jerry Seinfeld (entrevista en NPR, 2013)

Imágenes con frases de café para compartir

Se cambia más fácilmente de religión que de café, de Georges Courteline, con una taza humeante en un bosque

La segunda ilustración es de Georges Courteline, humorista francés de finales del siglo XIX, y la entiende cualquiera que tenga su bar de siempre.

¿Por qué tantos escritores escribían en una terraza?

Porque durante más de un siglo fue la oficina de quien no tenía oficina: mesa pequeña, una taza que dura dos horas y nadie que te eche. Cortázar llevó a los personajes de Rayuela a las terrazas de París y Roberto Arlt sentó a una pandilla de ladrones jóvenes alrededor de una mesa.

También es el sitio donde se espera y se despide. Kafka le escribe a Milena que solo recuerda su vestido alejándose entre las mesas.

  1. «De muchacho, en el café, cuántas veces la ilusión de la identidad con los camaradas nos hizo felices. Identidad con hombres y mujeres de los que conocíamos apenas una manera de ser, una forma de entregarse, un perfil.» — Julio Cortázar (Rayuela, 1963)
  2. «He advertido, de pronto, que en realidad no recuerdo su rostro en detalle. Sólo creo ver aún su figura, su vestido, mientras usted se alejaba entre las mesas del café.» — Franz Kafka (Cartas a Milena)
  3. «Entró. Ahí estaba el gato, dormido. Pidió una taza de café, la endulzó lentamente; la probó (ese placer le había sido vedado en la clínica) y pensó, mientras alisaba el negro pelaje, que aquel contacto era ilusorio y que estaban como separados por un cristal, porque el hombre vive en el tiempo, en la sucesión, y el mágico animal, en la actualidad, en la eternidad del instante.» — Jorge Luis Borges (El Sur, 1953)
  4. «Así conversábamos en torno de la mesa del café, sombríos y gozosos de nuestra impunidad ante la gente, ante la gente que no sabía que éramos ladrones, y un espanto delicioso nos apretaba el corazón al pensar con qué ojos nos mirarían las nuevas doncellas que pasaban, si supieran que nosotros, tan atildados y jóvenes, éramos ladrones… ¡Ladrones!» — Roberto Arlt (El juguete rabioso, 1926)
  5. «Sabía que debía estarle agradecida a la señora Guinea, sólo que no podía sentir nada. Si la señora Guinea me hubiera dado un pasaje a Europa, o un viaje alrededor del mundo, no hubiera habido la menor diferencia para mí, porque donde quiera que estuviera sentada -en la cubierta de un barco o en la terraza de un café en París o en Bangkok- estaría sentada bajo la misma campana de cristal, agitándome en mi propio aire viciado.» — Sylvia Plath (La campana de cristal, 1963)

Más frases para leer con calma

Hay más citas con firma en las dos secciones de las que cuelga este artículo.

Frases para redes sociales

Citas cortas y con firma para el pie de una foto o un estado.

Frases de reflexión

Escritores y filósofos para leer despacio, con la taza al lado.

Frases cortas para el pie de la foto del desayuno

Cinco que caben en un mensaje o bajo la foto de la taza. El autor también cuenta: David Lynch convirtió la taza humeante en la obsesión del agente Cooper en Twin Peaks.

  1. «¿Qué va mejor con una taza de café? Otra taza de café.» — Henry Rollins
  2. «Incluso el café malo es mejor que no tomar café en absoluto.» — David Lynch (entrevista en Time, 1990)
  3. «Sin café, nada se escribe. Punto.» — Nancy Kress
  4. «El momento del café es fantástico. Para mí es todo un ritual.» — Chenoa

Dos frases famosas que llevan otra firma

«Un matemático es una máquina de convertir café en teoremas» se repite como de Paul Erdős, que la popularizó citándola. La acuñó su colega húngaro Alfréd Rényi, como recoge Quote Investigator.

«¡Qué dulce sabe el café! Más delicioso que mil besos» se comparte con la firma de Bach. Bach puso la música; la letra de esa cantata (BWV 211, hacia 1734) es del poeta Picander, seudónimo de Christian Friedrich Henrici.

Dudas habituales sobre estas citas

¿De dónde sale lo de medir la vida con cucharas?

Del poema La canción de amor de J. Alfred Prufrock, que T. S. Eliot publicó en 1915. Habla Prufrock, un hombre que deja pasar los años entre visitas y dudas. Si te gustan las frases sobre lo pequeño de cada día, mira estas frases cotidianas sobre la rutina.

¿Qué frase sirve para dar los buenos días?

Cualquiera de las cortas: la de Henry Rollins o la de Nancy Kress funcionan solas con una foto. Para algo más completo, tienes estas frases de buenos días, y para las tardes de ventana empañada, estas frases de lluvia.

Una taza, y luego lo que venga

Ninguna de estas frases te dirá cuántas tazas son demasiadas. Para eso está la ficha sobre la cafeína de MedlinePlus, la web de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

La próxima vez que te sientes en una terraza, haz como Cortázar o Kafka: deja el móvil en el bolsillo y mira quién pasa. Muchas de estas frases nacieron así, junto a una taza que se enfriaba.

Tres tazas con historia

1«He medido mi vida con cucharas de café.» — T. S. Eliot. Prufrock, el protagonista del poema, la pronuncia; Eliot lo publicó en 1915 en la revista Poetry de Chicago.

2«El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café, de la inocencia sonriente del cacao.» — Okakura Kakuzō. Escrito en inglés en 1906, El libro del té explicaba la cultura japonesa a lectores occidentales.

3«Este café cae en tu estómago, y de inmediato se genera una conmoción. Las ideas se comienzan a mover como los batallones de la Gran Armada en el campo de batalla, y la batalla comienza.» — Honoré de Balzac. Pertenece al Tratado de los excitantes modernos (1839); Balzac escribía de noche, a base de tazas muy cargadas.

Cómo elijo y verifico las frases de esta web

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