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Olvídate de tu pasado. No puedes volver, ni puedes cambiarlo. Si no estás satisfecho, déjate de rodeos y empieza de cero. No mires atrás, vive tu vida tal y como siempre la habías imaginado. Viaja mucho. O no lo hagas. No creas que por viajar a Tailandia o dar la vuelta al mundo vas a ser más feliz. Es una paradoja, los hay felices sentados en la butaca del patio de su casa y los hay infelices tomando mojitos en el Caribe.

No te lo tomes a broma. Es así y siempre fue así. No es lo que tienes, es lo que haces con lo que tienes. Si no me crees, pregúntaselo a tus abuelos. No sé los tuyos, pero los míos con muy poco siempre fueron felices y nunca salieron del pueblo.

Eso sí, si te apetece viajar no te quedes nunca con las ganas. Evita los viajes organizados, no tienen el mismo encanto.

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Si te fue mal, aprende a olvidar y olvida tu antigua vida. NO LA NECESITAS. Si acaso apúntate los errores, te pueden servir para más adelante. Recuerda, tu futuro jamás lo definirá tu pasado, será consecuencia de tu presente, así que aún estás a tiempo: esmérate.

Trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti. Esto no es ningún mandamiento pero te ahorrará muchas discusiones y algún que otro mal trago. Y sonríe! No encontrarás un antidepresivo igual.

Aprende a escuchar, pero desconfía de los charlatanes. Aquellos que no se callan ni debajo del agua, por norma general tienen poco que aportar. Y puestos a desconfiar, desconfía de los que nunca se arrepienten de nada. No te fíes de ellos, desprenden aires de soberbia. Es verdad lo que dicen de que si cambiaran algo de su pasado, hoy no estarían en el lugar en el que están, pero creo que lo natural y una muestra de humildad sería querer cambiar aquello que sabes que hiciste mal.

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No seas orgulloso. En serio, no merece la pena. Haz las cosas porque salen de ti, porque te salen de dentro y lo sientes de corazón. Jamás por orgullo. No tienes nada que demostrar a nadie

Y por último planta semillas. ¿Cómo? Si, planta semillas. Si quieres ser escritor, escribe. Si amas la música, toca un instrumento, compone. Si no sabes lo que quieres ser, haz de todo un poco, lo que sea, pero planta semillas. Si ya lo hiciste, riégalas. Riégalas de esfuerzo, constancia y dedicación.

Y a lo mejor, y es un poco pretencioso esto que voy a decirte, pero a lo mejor dentro de algún tiempo una de esas semillas germinará. Con que una semilla de su fruto bastará. Entonces, como diría Charles Bukowski, caminarás por la vida con la sonrisa perfecta y tu vida será mejor de lo que jamás te hubieses podido imaginar.

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